21 agosto, 2010

No quieras morir por ello

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Mientras los punkys continúan en sus talleres

de destrucción social y sus 365 días de odio al

año yo continuo contigo sin saber que hacer,

si apuntarnos o matarlos o matarnos y apun-

tarlos.

Compartiendo nuestras desgracias nos vamos

haciendo menos frágiles y las espinas miran

al cielo y la luna cayendo envuelta en naranja

y otros tonos.

Cavando y buscando la sandía que nunca

llegamos a enterrar, los amores que no llegan

a ser mas que disgustos, el mundo iluminado

a ratos y a otros tan oscuro, Sin nadie cuidándote,

sin nadie que nos limpie mas el culo ni las babas

ni nos haga el avión con la cuchara y la papilla y

que mas?

pues nada, no hay nada, no hay nada,

no nos queda mas que otra linda jornada de estres

y lucha y vómitos y diarreas y pus y llanto y quizás

algo de alcohol para rebajar tremenda mezcla de

sucio realismo apabullando nuestra mente,

el aire con sus pájaros y sus amores demasiado

inmensos, los dos mirando el horizonte o la pared o

el árbol que es igual que el mio salvo porque no

lo miran tus ojos ni lo riegan tus manos ni protege del

sol tu alma, volaron,

volaron y se fueron volando,

y no pudimos hacer mas que seguirlos con la mirada

mientras se convertían en puntos y en nada, despacito

mientras se alejaban, desde la ventana de nuestra

celda todo se ve mejor que cuando lo tenemos encima

o debajo o al lado con los ojos cerrados y los ronquidos

en la oreja.

1 comentarios:

FRA:CO dijo...

muito bonito, boniato, boniatito